A nuestros dulces navideños II

En este post continuaremos con nuestros típicos dulces navideños, en este caso hablaremos de los mantecados, de su orígen, receta, así como de su valoración dietético-nutricional.

Mantecados

 

 

Los mantecados surgieron por el excedente de cereales y manteca de cerdo en el siglo XVI en Andalucía, unos dicen que su origen es antequerano (Málaga), mientras que otros lo sitúan en Estepa (Sevilla) (1).

Sus ingredientes son:

Para ½ kg de manteca de cerdo:

  • ½ kg de azúcar molida
  • ½ kg de almendras tostadas y picadas
  • 1 kg de harina tostada
  • Ralladura de limón y/o naranja al punto
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 huevo batido

Elaboración:

En un recipiente derretimos la manteca con los dedos. Cuando esté a punto de pomada añadimos la cucharadita de canela y la ralladura. A continuación, añadimos el azúcar y las almendras. Al final, vertemos la harina. Lo vamos amasando todo bien. Hacemos una torta en una superficie plana. Con la ayuda de un cortapastas hacemos los mantecados, todos de la misma altura y tamaño. Los ponemos en una bandeja de horno encima de una hoja de hornear. Los pintamos con huevo batido. Introducimos la bandeja en el horno durante muy poco tiempo, ya que este lo determina el huevo. Cuando estén doraditos por arriba, ya se pueden sacar.

Receta cedida por: Ramona Roda González y Mª José Moreno Roda.

Comentario dietético-nutricional: los mantecados inicialmente se elaboraban con la manteca de cerdo procedente de animales que pastaban en dehesas ricas en alcornoques (Quercus suber) y encinas (Quercus ilex), cuyo fruto es la bellota, por tanto, los marranos consumían estos productos además de raíces, pequeños insectos, etc. De modo que, la calidad de su grasa no era tan perjudicial para el humano, ya que contenía un elevado porcentaje de ácido graso oleico (2, 3, 4). Sin embargo, no debemos olvidar que dicha grasa también es rica en ácidos grasos saturados, las cuales consumidas en exceso pueden provocar problemas cardiovasculares (5).

Así mismo, estos dulces, también son ricos en azúcares simples procedentes de la harina, más si esta es refinada, así como del azúcar común principalmente. Como hemos dicho anteriormente, la almendra es rica en ácido graso monoinsaturado.

Esta receta puede elaborarse con semillas de sésamo o ajonjolí por encima, las cuales son ricas en ácidos grasos poliinsaturados (6).

Además, 100 gr de este producto (3 mantecados pequeños) nos aporta 9 gr de proteínas, 24 gr de grasa y 52 gr de hidratos de carbono (7).

Dicho esto, su consumo ha de ser opcional y moderado (igual que los mazapanes), al ser un producto situado en el vértice de la Pirámide alimentaria (8).

Bibliografía y webgrafía

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